Perez Galdos
Transformar un inmueble existente en vivienda exige leer con atención lo que ya está construido. El proyecto, en la calle Pérez Galdós de Inca, adapta el edificio a su nuevo uso desde el respeto a su escala y a su relación con la calle.
La planta se organiza en torno a un espacio central de día que la atraviesa de fachada a fondo y reúne la vida doméstica: salón, comedor y cocina comparten luz y amplitud. A su alrededor se disponen dos despachos, un dormitorio y los baños, que actúan como bandas de servicio y liberan el espacio principal.
Hacia la calle, la fachada se ordena con huecos verticales protegidos por persianas, sobre un zócalo de piedra. Es una arquitectura contenida, que se integra en el tejido urbano y concentra el valor del proyecto en la calidad del espacio interior.